Mis amigos:

POESIA Y MÁS

LA RECETA DEL MARMITAKO -  de mi amiga IRATXED




Surca la mar la lancha bonitera

y, escondido el anzuelo en la panoja,

el acerado pez que a ella se arroja

víctima cae de su codicia fiera.

Mientras tanto el mutil, en la caldera,

hierve el aceite so la brasa roja.

Unas cebollas su piel despoja

y pica bien con prontitud ligera.

De un bonito la carne palpitante

corta en pequeños trozos, que sofríe

con buen tomate y pimiento picante,

luego con agua hirviente lo deslíe

y así lo deja a que en hervor constante

la blanca vianda a su sazón se alíe.

Y al llegar el instante

en el que cese la áspera faena

de patatas bien limpias y cortadas

la caldera se llena

y cuando quedan blandas y guisadas

y sintiendo va su ánimo flaco

tras la labor penosa, el marinero,

a un aviso jovial del cocinero,

se apresta a devorar el marmitaco




LAS      ALCACHOFAS







A lo largo de la historia han pasado de considerarse una exquisitez, en la antigua Roma, a un plato popular exquisito en nuestros días. Denótese la diferencia entre exquisitez y plato exquisito. A lo mejor esto es porque antes las alcachofas eran muy pequeñas y solo se las conoce como son en la actualidad desde la Edad Media en la España musulmana. Por cierto, esto último me sirve para comentar que alcachofa deriva del árabe al´qarshuf (cardo pequeño).


De la alcachofa, como sabéis todos, no se come todo, solo se come la parte más carnosa de la base de de las hojas del capullo. Se limpia por fuera, al principio con el cuchillo y luego a mano, quitando las últimas hojas y dejando las más tiernas. Se cortan por la mitad y se limpia de posibles pelillos que tienen dentro, ya que amargan.

Si nos encontrásemos esos pelillos de color morado, podemos ir a regañar al frutero que nos las haya vendido porque esas alcachofas son más bien viejas. De hecho, se suele recoger cuando todavía no tiene esos filamentos muy crecidos.

Se dice que se oxidan pronto, no es un proceso de oxidación tal cual. Ese cambio de color se produce por el alto contenido en fenoles que tiene la alcachofa. Esos fenoles reaccionan con el oxigeno produciendo ese color. También son los responsables de que las alcachofas en crudo no le gusten a nadie, ya que resultan muy ásperas.

Algunos compuestos fenólicos de las alcachofa tienen propiedades antioxidantes y reductoras del colesterol y según Harold McGee hay un compuesto, la cynarina, tiene el efecto de que todo lo que se coma o se beba después de las alcachofas sepa a dulce. Seguramente Calamar no probaría un vino después de comer alcachofas.